Patatas bravas caseras
La diferencia entre unas bravas de bar y unas bravas buenas está en la patata, no en la salsa: hay que freírla dos veces, la primera a fuego suave para cocerla por dentro y la segunda fuerte para dorarla. La salsa, además, es de pimentón, no de tomate con picante.
Antes de empezar
Cómo se cocina
- Sartén
- Cazuela
- Batidora
Lo que vas a necesitar
- Batidora
- Varillas
Ingredientes para 4 raciones
Las cantidades son para 4 raciones. Para más o menos comensales, multiplica o divide proporcionalmente.
- 800 g de patata para freír (4 medianas)
- Aceite de oliva abundante para freír (se contabilizan 80 g, que es lo que
- Aproximadamente absorbe la patata en una fritura bien hecha; el resto queda en la sartén)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra para la salsa
- 2 cucharadas de harina
- 2 cucharaditas de pimentón dulce y media de picante
- 1 guindilla seca (al gusto)
- 1 diente de ajo
- Sal
Valor nutricional por ración
Calculado sumando lo que aporta cada ingrediente según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos y dividiendo entre las 4 raciones.
Una ración cubre alrededor del 21 % de una dieta de referencia de 2.000 kcal diarias.
Es un cálculo sobre los ingredientes crudos que indica la receta: no tiene en cuenta lo que se pierde o se concentra al cocinar, ni el aceite que queda en la sartén. Tómalo como una referencia, no como un análisis del plato terminado.
Cómo se prepara, paso a paso
- Pela las patatas y córtalas en dados grandes e irregulares, de unos tres centímetros. El corte irregular no es descuido: las caras rotas doran mejor que las cortadas a cuchillo limpio.
- Ponlas en un bol con agua fría diez minutos y sécalas muy bien con un paño. El agua se lleva parte del almidón de la superficie y el secado evita que el aceite salte.
- Primera fritura. Calienta abundante aceite a fuego medio, unos ciento cuarenta grados, y echa las patatas. No deben dorarse: tienen que cocerse por dentro, y eso lleva unos quince minutos. La señal es que un dado se atraviesa con el cuchillo sin resistencia.
- Sácalas a un plato con papel de cocina y déjalas reposar al menos diez minutos. Ese reposo es lo que después les da la corteza.
- Mientras reposan, haz la salsa. Calienta las tres cucharadas de aceite virgen extra en un cazo con el ajo laminado y la guindilla troceada, a fuego suave, hasta que el ajo empiece a dorarse.
- Añade la harina y remueve un minuto para que se tueste ligeramente. Es lo que va a dar cuerpo a la salsa sin necesidad de tomate.
- Retira del fuego, añade el pimentón dulce y el picante y remueve deprisa: fuera del fuego, siempre, o se quema y amarga.
- Vuelve al fuego, añade medio litro de agua o de caldo caliente poco a poco, sin dejar de remover, y cuece a fuego lento diez minutos hasta que espese.
- Sala, prueba y ajusta el picante. Si la quieres más fina, pásala por el chino o dale un golpe de batidora.
- Segunda fritura. Sube el aceite a unos ciento noventa grados y fríe las patatas en tandas, sin amontonarlas, hasta que estén doradas y crujientes. Cinco minutos bastan.
- Escúrrelas sobre papel, sálalas inmediatamente y pásalas a la fuente.
- Salsea por encima justo antes de llevarlas a la mesa. Si la salsa se pone antes, la corteza se ablanda y desaparece todo el trabajo.
Qué aportan los ingredientes
Composición de los ingredientes que hemos podido identificar en nuestra base de datos, por cada 100 g de cada uno. La media de los 8 ingredientes reconocidos es de 333 kcal por 100 g.
| Ingrediente | kcal | Proteínas | Grasas | Hidratos | Fibra |
|---|---|---|---|---|---|
| Aceite de oliva virgen extra | 884 | trazas | 100 | 0 | 0 |
| Aceite de oliva | 883 | 0 | 99,9 | 0 | 0 |
| Harina de trigo | 331 | 10 | trazas | 71,5 | 3,5 |
| Pimentón en polvo | 329 | 14,8 | 13 | 38 | 20 |
| Ajo | 117 | 3,94 | 0,23 | 24,3 | 1,2 |
| Patata cruda | 72 | 2,2 | 0,2 | 15,2 | 1,7 |
| Guindilla picante | 45 | 1,87 | 1,1 | 6,7 | 1,5 |
| Sal yodada | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
Estos son los valores por cada 100 g de ingrediente. Arriba tienes el cálculo ya hecho por ración, y si quieres cambiar las cantidades a tu manera puedes hacerlo en la calculadora.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en hacer patatas bravas caseras?
El tiempo total es de 45 min: 15 min de preparación y 30 min de cocinado.
¿Es difícil preparar patatas bravas caseras?
La consideramos de dificultad elaborada. Muchos pasos o varias técnicas: mejor con tiempo por delante. Lleva 9 ingredientes y se resuelve en 12 pasos.
¿Qué necesito para hacer patatas bravas caseras?
Además de los 9 ingredientes, la receta menciona: batidora, varillas.
Consejos para que salga bien
- La variedad de patata decide. Una patata de freír, harinosa, absorbe menos aceite y queda más crujiente; una de carne firme queda más compacta y cerosa.
- No amontonar en la sartén es la regla que más se incumple. Si el aceite baja de temperatura al echar las patatas, se empapan en lugar de freírse.
- La salsa brava tradicional no lleva tomate. La versión con tomate frito y tabasco es una simplificación posterior; la de verdad se liga con harina y se colorea con pimentón.
- Si se quieren hacer al horno, el resultado no es el mismo, pero se acerca cociéndolas primero diez minutos en agua con sal, secándolas y horneándolas después a doscientos veinte grados con poco aceite.
- Las dos frituras se pueden separar en el tiempo: la primera por la mañana y la segunda justo antes de servir. Es lo que hacen en los bares y es la razón de que salgan tan rápido.
La discusión de la salsa
Pocas tapas tienen una discusión tan viva sobre cómo se hacen. Las patatas bravas son originarias de Madrid, donde aparecen a mediados del siglo XX en las barras de los bares, y desde allí se extendieron a toda España adaptándose en cada sitio. El resultado es que hoy, bajo el mismo nombre, se sirven dos cosas bastante distintas.
La versión madrileña clásica lleva una <strong>salsa brava sin tomate</strong>: un sofrito de ajo con harina, caldo y pimentón, dulce y picante, ligado al fuego. Es una salsa de color anaranjado, densa y con el sabor dominante del pimentón. Los locales que la preservan suelen hacer bandera de ello, y no es raro que la carta lo advierta.
La versión que se ha popularizado después, y que es la que se encuentra en la mayoría de los bares, parte de <strong>tomate frito</strong> al que se añade picante. Es más dulce, más roja y más fácil de preparar en cantidad. Y en Barcelona se consolidó una tercera manera, la de servirlas con dos salsas, la brava y el <strong>alioli</strong>, que es la imagen que mucha gente tiene hoy del plato.
Ninguna es falsa: son la historia del plato en tres fases. Lo que sí distingue a una buena brava de una mala, en cualquiera de las tres versiones, es la patata. Si el dado no está crujiente por fuera y cocido por dentro, la salsa no lo arregla; y si la salsa se echa con demasiada antelación, la corteza se ablanda y el plato se viene abajo en cinco minutos.
De ahí la técnica de la doble fritura, que no es un refinamiento de cocinero sino la forma en que se hacen en los bares: la primera fritura, suave y larga, se puede hacer con horas de antelación; la segunda, corta y fuerte, se hace en el momento del pedido. Es lo que explica que un plato de bravas llegue a la mesa en tres minutos y esté crujiente.
Conservación y sobras
La salsa aguanta cuatro días en la nevera en un tarro cerrado y mejora de un día para otro; se recalienta con un poco de agua porque espesa en frío. Las patatas fritas no se guardan: pierden la corteza en cuanto se enfrían y recalentadas quedan correosas. Lo que sí se puede adelantar es la primera fritura, dejando las patatas listas para el golpe final.
Esto son recomendaciones generales de manejo doméstico, no una pauta de seguridad alimentaria. Ante cualquier duda con un alimento, lo prudente es no consumirlo.
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