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Recetas rápidas: listas en 30 minutos o menos

Recetas que se preparan en media hora o menos, de principio a fin. 15 recetas en total.

Porridge de avena con fruta Porridge de avena con fruta Desayuno caliente en diez minutos que aguanta toda la mañana. La proporción es una de avena por tres de líquido. 15 min · 405 kcal/ración Tostada de aguacate y huevo escalfado Tostada de aguacate y huevo escalfado Desayuno completo en diez minutos. Lo único que tiene truco es el huevo, y se resuelve con un remolino de agua. 15 min · 397 kcal/ración Ensalada de garbanzos y atún Ensalada de garbanzos y atún Plato único frío que se monta en diez minutos y aguanta bien en el tupper. Mejora si reposa un rato. 15 min · 382 kcal/ración Gazpacho andaluz Gazpacho andaluz La sopa fría de verano bien hecha: tomate maduro, un poco de pan, aceite de oliva y el punto justo de vinagre. Cinco minutos de batidora y una hora de nevera. 15 min · 274 kcal/ración Hummus de garbanzos Hummus de garbanzos Cinco ingredientes, cinco minutos de batidora y un par de trucos que separan un hummus cremoso de una pasta con grumos. 10 min · 216 kcal/ración Salmorejo cordobés Salmorejo cordobés Tomate, pan, aceite, ajo y sal. Nada más. La diferencia entre un salmorejo cremoso y uno aguado está en la proporción y en cómo se emulsiona. 15 min · 480 kcal/ración Espaguetis con gambas y ajo Espaguetis con gambas y ajo Veinte minutos de principio a fin. Las gambas entran al final para que no se pasen y queden gomosas. 25 min · 502 kcal/ración Merluza en salsa verde Merluza en salsa verde La salsa se liga sola con la harina, el ajo y el movimiento de la cazuela. No lleva nata ni caldo de pastilla: solo agua, aceite y perejil. 30 min · 324 kcal/ración Pasta con atún y tomate Pasta con atún y tomate La cena de emergencia bien hecha: veinte minutos, despensa y una salsa que sabe a más de lo que lleva. El truco está en cocinar el tomate el tiempo suficiente y en añadir el atún al final. 30 min · 579 kcal/ración Revuelto de espárragos con jamón Revuelto de espárragos con jamón Diez minutos de cocina y un solo secreto: el huevo se retira del fuego antes de que parezca hecho. Un plato de temporada que sale siempre. 20 min · 430 kcal/ración Salmón a la plancha con verduras salteadas Salmón a la plancha con verduras salteadas Cena de veinte minutos con la piel crujiente y el interior jugoso. El truco está en no mover el pescado. 25 min · 461 kcal/ración Sardinas al horno con ajo y perejil Sardinas al horno con ajo y perejil Todo el sabor de la sardina a la brasa sin llenar la casa de humo. Quince minutos de horno y listo. 30 min · 422 kcal/ración Crema de chocolate y aguacate Crema de chocolate y aguacate Un postre de chocolate sin nata ni huevo: el aguacate da la untuosidad y no se nota en el sabor. 15 min · 276 kcal/ración Natillas caseras Natillas caseras Las de siempre, con yema de verdad y sin espesantes. El punto está en no dejar que hiervan. 30 min · 272 kcal/ración Tortitas caseras Tortitas caseras Masa en cinco minutos, reposo de diez y una sartén a temperatura media. La diferencia entre unas tortitas esponjosas y unas planas está en el punto del fuego. 25 min · 415 kcal/ración

Cómo están hechas estas recetas

Las 15 recetas de esta web las escribimos y las cocinamos nosotros. No son una recopilación ni una traducción: cada una se redacta aquí, con el peso en gramos de cada ingrediente y el número de raciones al que corresponde esa cantidad.

Eso es lo que permite lo que viene después. Con los gramos de cada ingrediente y el número de raciones se puede calcular lo que aporta un plato de verdad: sumamos la composición de cada ingrediente según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos y dividimos entre las raciones. Sin las cantidades pesadas, cualquier cifra de calorías por ración sería una estimación disfrazada de dato.

Qué mide y qué no mide ese cálculo

Es un cálculo sobre los ingredientes crudos, tal y como los indica la receta. No descuenta el agua que se evapora al cocer, ni el aceite que se queda en la sartén, ni lo que se pega a la cazuela. Sirve para comparar platos entre sí y para hacerse una idea de en qué orden de magnitud se mueve una ración; no es un análisis de laboratorio del plato terminado.

Dos detalles que conviene conocer porque vienen de cómo publica los datos la fuente. Las legumbres se apuntan con su peso en seco, aunque el texto de la receta hable de la cantidad ya cocida: doscientos gramos de garbanzo seco son unos quinientos ya cocidos. Y del aceite de freír se cuenta solo la parte que el alimento absorbe, no todo el que se vierte en la sartén, porque el resto se queda en ella y no llega al plato.

Cómo está escrita cada ficha

Cada receta lleva el paso a paso completo, los utensilios que hacen falta, el tiempo de preparación y el de cocinado por separado, los consejos que marcan la diferencia al hacerla y cómo se conserva lo que sobre. Desde la lista de ingredientes se salta a la ficha de composición de cada uno, con sus calorías, vitaminas y minerales por cada cien gramos.