Alubias blancas con almejas
Un guiso de mar y montaña que sale en poco más de una hora y que depende de dos gestos: purgar bien las almejas en agua con sal y no juntarlas con la alubia hasta el último momento, porque se pasan en cuanto se abren.
Antes de empezar
Cómo se cocina
- Sartén
- Cazuela
Lo que vas a necesitar
- Sartén
- Olla
- Colador
Ingredientes para 4 raciones
Las cantidades son para 4 raciones. Para más o menos comensales, multiplica o divide proporcionalmente.
- 400 g de alubia blanca seca (en remojo la noche anterior)
- 600 g de almejas con concha
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- Un buen puñado de perejil fresco
- 1 vaso pequeño de vino blanco
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de harina
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal
Valor nutricional por ración
Calculado sumando lo que aporta cada ingrediente según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos y dividiendo entre las 4 raciones.
Una ración cubre alrededor del 24 % de una dieta de referencia de 2.000 kcal diarias.
Es un cálculo sobre los ingredientes crudos que indica la receta: no tiene en cuenta lo que se pierde o se concentra al cocinar, ni el aceite que queda en la sartén. Tómalo como una referencia, no como un análisis del plato terminado.
Cómo se prepara, paso a paso
- La noche anterior, pon las alubias en abundante agua fría. Necesitan un mínimo de doce horas y el agua de remojo se tira.
- Pon también las almejas a purgar en un bol con agua fría y sal —una cucharada sopera por litro— durante al menos dos horas, cambiando el agua un par de veces. Sin ese paso, el guiso lleva arena y no hay arreglo posible.
- Escurre las alubias, ponlas en una olla y cúbrelas con agua fría de sobra, con la hoja de laurel y media cebolla entera. Lleva a ebullición sin tapar.
- Cuando arranque el hervor, retira la espuma y baja el fuego al mínimo. La alubia se cuece a fuego muy suave, con el agua apenas temblando: si borbotea fuerte, la piel se rompe y el grano se deshace.
- Deja cocer entre una hora y hora y media según la alubia, añadiendo agua fría en pequeñas cantidades si se queda corta de caldo. Ese golpe de agua fría, que en el garbanzo está prohibido, en la alubia blanca ayuda a que la piel quede tersa.
- Mientras tanto, pica finamente la otra media cebolla y dos dientes de ajo, y sofríelos en una sartén con el aceite a fuego suave hasta que la cebolla esté transparente, unos diez minutos.
- Añade la cucharada de harina y rehoga un minuto. Después, fuera del fuego, el pimentón.
- Vuelve al fuego, añade el vino blanco y deja evaporar el alcohol un par de minutos.
- Incorpora las almejas escurridas y tapa la sartén. En dos o tres minutos se abrirán. Retíralas del fuego en cuanto lo hagan: una almeja que sigue cociendo se encoge y se vuelve correosa.
- Descarta las almejas que no se hayan abierto. Cuela el jugo que hayan soltado por un colador fino o por una gasa, para dejar atrás cualquier resto de arena, y añádelo a la olla de las alubias.
- Retira de la olla la media cebolla y el laurel. Prueba de sal y corrígela ahora, con las alubias ya tiernas.
- Añade el sofrito a la olla y deja que todo cueza junto cinco minutos para que se integre. Si el caldo está muy claro, aplasta un cucharón de alubias contra la pared de la olla: espesa sin harina.
- Justo antes de servir, incorpora las almejas y el perejil picado, remueve con movimiento de vaivén —nunca con cuchara, que rompe el grano— y apaga el fuego.
- Deja reposar cinco minutos tapado y sirve.
Qué aportan los ingredientes
Composición de los ingredientes que hemos podido identificar en nuestra base de datos, por cada 100 g de cada uno. La media de los 11 ingredientes reconocidos es de 219 kcal por 100 g.
| Ingrediente | kcal | Proteínas | Grasas | Hidratos | Fibra |
|---|---|---|---|---|---|
| Aceite de oliva virgen extra | 884 | trazas | 100 | 0 | 0 |
| Harina de trigo | 331 | 10 | trazas | 71,5 | 3,5 |
| Pimentón en polvo | 329 | 14,8 | 13 | 38 | 20 |
| Laurel hoja | 303 | 7,6 | 8,4 | 48,6 | 26,3 |
| Alubia blanca seca cruda | 271 | 22,2 | 1,34 | 41,6 | 19,7 |
| Ajo | 117 | 3,94 | 0,23 | 24,3 | 1,2 |
| Vino blanco | 60 | 0,1 | 0 | 0,1 | 0 |
| Almeja | 48 | 10,7 | 1,61 | 0 | 0 |
| Perejil fresco | 35 | 3 | 1,3 | 2,7 | 5 |
| Cebolla | 26 | 1,13 | trazas | 5,3 | 1,8 |
| Sal yodada | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
Estos son los valores por cada 100 g de ingrediente. Arriba tienes el cálculo ya hecho por ración, y si quieres cambiar las cantidades a tu manera puedes hacerlo en la calculadora.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en hacer alubias blancas con almejas?
El tiempo total es de 1 h 50 min: 20 min de preparación y 1 h 30 min de cocinado.
¿Es difícil preparar alubias blancas con almejas?
La consideramos de dificultad elaborada. Muchos pasos o varias técnicas: mejor con tiempo por delante. Lleva 11 ingredientes y se resuelve en 14 pasos.
¿Qué necesito para hacer alubias blancas con almejas?
Además de los 11 ingredientes, la receta menciona: sartén, olla, colador.
Consejos para que salga bien
- La alubia se mueve agitando la olla por las asas, no removiendo. Es la forma de que no se despellejen.
- Si el agua de tu zona es dura, cuece con agua embotellada de mineralización débil: la dureza endurece la piel de la legumbre.
- Las almejas hay que comprarlas vivas y cerradas, o que se cierren al golpearlas. Las que estén abiertas y no reaccionen se tiran antes de cocinar.
- Colar el jugo de las almejas es innegociable. Por muy bien purgadas que estén, en el fondo de la sartén siempre queda algo de arena.
- Si sobra guiso, la almeja es lo que peor aguanta. Merece la pena separarla y añadirla al recalentar el resto.
- Con unos taquitos de merluza o con unas gambas el plato cambia de registro sin cambiar el método: se añaden igual, al final y con el fuego ya apagado.
Mar y montaña en la cornisa cantábrica
Combinar una legumbre de secano con marisco parece una idea moderna y es justo lo contrario: en toda la cornisa cantábrica hay platos que juntan alubia y mar porque en esas casas había las dos cosas a mano. El más conocido es la <strong>fabada con almejas</strong> asturiana, que usa la faba de la Granja; en el País Vasco y en Cantabria se hacen versiones con alubia blanca y con almeja o con chirla, y en Galicia con fabas y berberechos.
La lógica del plato es que la almeja aporta al caldo un sabor yodado y una sal natural que la legumbre absorbe. Por eso el jugo que sueltan las almejas al abrirse no se tira nunca: colado para dejar atrás la arena, es el ingrediente que convierte un guiso de alubias en otra cosa.
La elección de la legumbre importa más de lo que parece. Interesa una alubia de piel fina y grano mantecoso, que se deshaga en la boca pero aguante entera en la olla. Las variedades de piel gruesa se despellejan con la cocción y dejan el caldo turbio. Y en las zonas de agua dura, el problema no es la alubia sino el agua: el calcio disuelto endurece la piel y alarga la cocción sin remedio.
El gesto que más diferencia un guiso de alubias bien hecho de uno mediocre no es un ingrediente: es no removerlo. La alubia se mueve agitando la cazuela por las asas, con un vaivén suave, nunca con cuchara. Una cuchara rompe los granos, suelta almidón de golpe y deja el caldo con textura de puré.
Y una advertencia sobre el marisco: la almeja se cocina en dos o tres minutos y a partir de ahí solo empeora. Por eso se abre aparte y se incorpora al final, con el fuego ya apagado. Un guiso de alubias recalentado al día siguiente está mejor que el primer día; una almeja recalentada, nunca.
Conservación y sobras
En la nevera aguanta dos días, y las alubias solas, sin la almeja, hasta cuatro. Se recalienta a fuego muy suave y sin remover, moviendo la cazuela. Las alubias cocidas se congelan bien con su caldo hasta tres meses; el marisco cocinado, no: al descongelar suelta agua y queda gomoso.
Esto son recomendaciones generales de manejo doméstico, no una pauta de seguridad alimentaria. Ante cualquier duda con un alimento, lo prudente es no consumirlo.
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