Recetas fáciles, sin complicaciones
Recetas sencillas, sin técnica difícil ni utensilios raros. 38 recetas en total.
Porridge de avena con fruta
Desayuno caliente en diez minutos que aguanta toda la mañana. La proporción es una de avena por tres de líquido.
15 min · 405 kcal/ración
Ensalada de garbanzos y atún
Plato único frío que se monta en diez minutos y aguanta bien en el tupper. Mejora si reposa un rato.
15 min · 382 kcal/ración
Ensalada de quinoa y verduras
Fría, completa y perfecta para el tupper. La quinoa hay que lavarla bien o amarga.
35 min · 320 kcal/ración
Empanadillas de atún al horno
El relleno clásico de atún y tomate, hecho con calma, y al horno en lugar de fritas. Se preparan con antelación y se congelan crudas.
50 min · 269 kcal/ración
Escalivada de verduras asadas
Verduras asadas enteras hasta que la piel se quema y la carne se vuelve dulce y sedosa. La clave no está en la receta, que apenas tiene pasos, sino en el punto del horno y en dejar reposar las verduras tapadas para poder pelarlas sin pelear.
1 h 10 min · 241 kcal/ración
Gazpacho andaluz
La sopa fría de verano bien hecha: tomate maduro, un poco de pan, aceite de oliva y el punto justo de vinagre. Cinco minutos de batidora y una hora de nevera.
15 min · 274 kcal/ración
Hummus de garbanzos
Cinco ingredientes, cinco minutos de batidora y un par de trucos que separan un hummus cremoso de una pasta con grumos.
10 min · 216 kcal/ración
Salmorejo cordobés
Tomate, pan, aceite, ajo y sal. Nada más. La diferencia entre un salmorejo cremoso y uno aguado está en la proporción y en cómo se emulsiona.
15 min · 480 kcal/ración
Sopa de cebolla gratinada
Cuarenta minutos de cebolla a fuego suave y todo lo demás es un trámite. La única receta en la que la paciencia es el ingrediente principal.
1 h 15 min · 668 kcal/ración
Zarangollo murciano
Calabacín y cebolla cocinados muy despacio hasta que casi se deshacen, y huevo al final. Parece un revuelto y no lo es: la diferencia está en el tiempo que pasa la verdura en la sartén.
50 min · 210 kcal/ración
Arroz al horno con verduras
Todo en una bandeja y el horno hace el trabajo. Sin remover, sin vigilar y con una capa superior tostada que es lo mejor del plato.
1 h 5 min · 739 kcal/ración
Bacalao con tomate
Un plato de dos ingredientes en el que todo depende de la salsa: tomate cocinado despacio hasta que pierde la acidez, y el bacalao añadido al final para que quede en lascas y no en hebras.
1 h · 342 kcal/ración
Espaguetis con gambas y ajo
Veinte minutos de principio a fin. Las gambas entran al final para que no se pasen y queden gomosas.
25 min · 502 kcal/ración
Garbanzos con espinacas
Un plato de cuchara sin carne, con el majado de pan y almendra que espesa el caldo y le da cuerpo. Sale por poco dinero y aporta legumbre y verdura en el mismo plato.
55 min · 470 kcal/ración
Huevos rotos con jamón
Tres ingredientes bien tratados. El secreto está en la patata: cortada gruesa y frita en dos tiempos.
35 min · 649 kcal/ración
Judías verdes con jamón
La receta de siempre, con dos detalles que la cambian por completo: cocer las judías en mucha agua y muy salada para que queden verdes, y añadir el jamón fuera del fuego para que no se ponga duro. Un plato de verdura que se come como si no lo fuera.
35 min · 346 kcal/ración
Lentejas estofadas
El plato de cuchara de toda la vida, sin remojo y sin complicaciones: sofrito, lenteja, agua y tiempo. Sale mejor de un día para otro y aguanta bien el congelador.
1 h · 499 kcal/ración
Marmitako de bonito
El guiso de los pescadores del Cantábrico: patata chascada, sofrito largo y el bonito añadido al final con el fuego ya apagado. Ese último detalle es lo que separa un marmitako jugoso de uno con el pescado seco.
55 min · 492 kcal/ración
Merluza al horno con patatas
Un plato de horno de los de toda la vida: la patata se hace debajo y absorbe el jugo del pescado, y la merluza entra al final para que no se pase. Una sola bandeja y menos de una hora.
1 h · 395 kcal/ración
Pasta con atún y tomate
La cena de emergencia bien hecha: veinte minutos, despensa y una salsa que sabe a más de lo que lleva. El truco está en cocinar el tomate el tiempo suficiente y en añadir el atún al final.
30 min · 579 kcal/ración
Pasta con tomate y albahaca
La salsa de tomate como debe ser: pocos ingredientes, tiempo suficiente y la pasta terminada dentro de la sartén.
40 min · 499 kcal/ración
Patatas a la riojana
Un guiso de cinco ingredientes con una regla que lo decide todo: la patata se chasca con la mano, no se corta con cuchillo.
1 h · 498 kcal/ración
Pisto manchego
Verduras de verano pochadas despacio hasta que se convierten en otra cosa. Se come caliente, templado o frío, con huevo encima o solo, y mejora de un día para otro.
1 h 5 min · 232 kcal/ración
Pollo al ajillo
Cuatro ingredientes, una sartén y veinticinco minutos. El secreto está en dorar bien el pollo antes de añadir el ajo y en desglasar la sartén con vinagre para recoger todo el sabor.
40 min · 397 kcal/ración
Pollo al horno con limón y patatas
Una bandeja, una hora de horno y cena para cuatro. La clave está en el tamaño de la patata, en la temperatura y en dejar el limón en su sitio para que no amargue.
1 h 15 min · 555 kcal/ración
Revuelto de espárragos con jamón
Diez minutos de cocina y un solo secreto: el huevo se retira del fuego antes de que parezca hecho. Un plato de temporada que sale siempre.
20 min · 430 kcal/ración
Salmón a la plancha con verduras salteadas
Cena de veinte minutos con la piel crujiente y el interior jugoso. El truco está en no mover el pescado.
25 min · 461 kcal/ración
Salmón al horno con verduras
Una sola bandeja, veinte minutos de horno y un plato completo. La clave está en dar ventaja a la verdura y meter el salmón al final para que no se pase.
45 min · 538 kcal/ración
Sardinas al horno con ajo y perejil
Todo el sabor de la sardina a la brasa sin llenar la casa de humo. Quince minutos de horno y listo.
30 min · 422 kcal/ración
Tortilla de calabacín
Más ligera que la de patata y con la misma técnica: la clave es dejar que el calabacín suelte el agua antes de mezclarlo con el huevo. Sale jugosa por dentro y cuajada por fuera.
35 min · 284 kcal/ración
Arroz con leche cremoso
Fuego bajo y remover mucho. No hay más misterio, pero tampoco hay forma de acelerarlo.
55 min · 341 kcal/ración
Bizcocho de yogur y limón
El bizcocho que se mide con el vaso del yogur. Imposible fallar y siempre sale esponjoso.
55 min · 360 kcal/ración
Crema de chocolate y aguacate
Un postre de chocolate sin nata ni huevo: el aguacate da la untuosidad y no se nota en el sabor.
15 min · 276 kcal/ración
Manzanas asadas con canela y nueces
Postre de invierno sin apenas azúcar añadido: la manzana concentra el suyo al asarse.
50 min · 311 kcal/ración
Torrijas de leche
El secreto no está en la fritura sino en el remojo: el pan tiene que empaparse por dentro sin deshacerse, y para eso hace falta pan del día anterior y leche templada, no fría.
50 min · 498 kcal/ración
Tortitas caseras
Masa en cinco minutos, reposo de diez y una sartén a temperatura media. La diferencia entre unas tortitas esponjosas y unas planas está en el punto del fuego.
25 min · 415 kcal/ración
Crema de calabaza
Cuatro verduras, caldo y batidora. Sale en media hora, admite mil variantes y es una de las mejores formas de aprovechar una calabaza entera.
40 min · 380 kcal/ración
Crema de champiñones
Sin nata y sin harina: el cuerpo se lo da la patata y el sabor, dorar bien los champiñones antes de triturar.
45 min · 172 kcal/ración
Cómo están hechas estas recetas
Las 38 recetas de esta web las escribimos y las cocinamos nosotros. No son una recopilación ni una traducción: cada una se redacta aquí, con el peso en gramos de cada ingrediente y el número de raciones al que corresponde esa cantidad.
Eso es lo que permite lo que viene después. Con los gramos de cada ingrediente y el número de raciones se puede calcular lo que aporta un plato de verdad: sumamos la composición de cada ingrediente según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos y dividimos entre las raciones. Sin las cantidades pesadas, cualquier cifra de calorías por ración sería una estimación disfrazada de dato.
Qué mide y qué no mide ese cálculo
Es un cálculo sobre los ingredientes crudos, tal y como los indica la receta. No descuenta el agua que se evapora al cocer, ni el aceite que se queda en la sartén, ni lo que se pega a la cazuela. Sirve para comparar platos entre sí y para hacerse una idea de en qué orden de magnitud se mueve una ración; no es un análisis de laboratorio del plato terminado.
Dos detalles que conviene conocer porque vienen de cómo publica los datos la fuente. Las legumbres se apuntan con su peso en seco, aunque el texto de la receta hable de la cantidad ya cocida: doscientos gramos de garbanzo seco son unos quinientos ya cocidos. Y del aceite de freír se cuenta solo la parte que el alimento absorbe, no todo el que se vierte en la sartén, porque el resto se queda en ella y no llega al plato.
Cómo está escrita cada ficha
Cada receta lleva el paso a paso completo, los utensilios que hacen falta, el tiempo de preparación y el de cocinado por separado, los consejos que marcan la diferencia al hacerla y cómo se conserva lo que sobre. Desde la lista de ingredientes se salta a la ficha de composición de cada uno, con sus calorías, vitaminas y minerales por cada cien gramos.