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Cocido madrileño
Foto: Wikimedia Commons · Tnarik · CC BY-SA 2.0

Cocido madrileño

Preparación30 min
Cocción3 h
Total3 h 30 min
Raciones6
DificultadElaborada
Por ración1.057 kcal
Ingredientes14
Pasos13

Un cocido no es un guiso difícil: es un guiso largo y con orden. Todo depende de tres cosas que no cuestan dinero: remojar los garbanzos la noche antes, no dejar que el agua deje de hervir cuando entran y cocer el repollo aparte para que no tiña el caldo.

🕰️ De fin de semana

Antes de empezar

Cómo se cocina

  • Sartén
  • Cazuela

Lo que vas a necesitar

  • Sartén
  • Olla

Ingredientes para 6 raciones

Las cantidades son para 6 raciones. Para más o menos comensales, multiplica o divide proporcionalmente.

  • 500 g de garbanzo seco (en remojo la noche anterior)
  • 500 g de carne de ternera para cocido (morcillo o costilla)
  • 400 g de gallina o pollo (un cuarto trasero)
  • 200 g de panceta o tocino fresco
  • 1 chorizo de guisar (150 g)
  • 1 morcilla de cebolla (150 g)
  • 500 g de patata (3 medianas)
  • 2 zanahorias
  • 400 g de repollo
  • 120 g de fideo fino para la sopa
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Sal

Valor nutricional por ración

Calculado sumando lo que aporta cada ingrediente según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos y dividiendo entre las 6 raciones.

1.057kcal de energía
63,9g de proteínas
55,9g de grasas
74,7g de hidratos
17,9g de fibra
1.637mg de sodio

Una ración cubre alrededor del 53 % de una dieta de referencia de 2.000 kcal diarias.

Es un cálculo sobre los ingredientes crudos que indica la receta: no tiene en cuenta lo que se pierde o se concentra al cocinar, ni el aceite que queda en la sartén. Tómalo como una referencia, no como un análisis del plato terminado.

Cómo se prepara, paso a paso

  1. La noche anterior, pon los garbanzos en abundante agua templada con una cucharadita de sal. Necesitan al menos doce horas; con menos quedan duros por dentro por mucho que cuezan.
  2. Pon en una olla grande la carne de ternera, la gallina y la panceta, cubre con agua fría y lleva a ebullición. Retira con una espumadera toda la espuma gris que suba durante los primeros minutos: de eso depende que el caldo salga limpio.
  3. Cuando deje de salir espuma, escurre los garbanzos y échalos a la olla. Y aquí está la regla de oro del cocido: <strong>los garbanzos entran con el agua hirviendo y el hervor no se corta</strong>. Un golpe de agua fría en ese momento los endurece y ya no hay quien los ablande.
  4. Baja el fuego hasta que el caldo tiemble sin borbotear y deja cocer, tapado, entre dos horas y dos horas y media. Si hay que añadir agua, que sea siempre caliente.
  5. Media hora antes del final añade las zanahorias peladas y enteras y las patatas peladas y chascadas, es decir, rotas con la punta del cuchillo en lugar de cortadas: así sueltan almidón y el caldo espesa un poco.
  6. En una olla aparte, cuece el repollo cortado en tiras gruesas con agua y sal, veinte minutos. Se cuece aparte por dos motivos: tiñe el caldo de verde y le da un sabor dominante que se come el resto.
  7. En otra olla pequeña, cuece el chorizo y la morcilla cubiertos de agua durante veinte minutos. También aparte: si van con los garbanzos, el pimentón del chorizo tiñe el caldo y la morcilla se deshace.
  8. Cuando todo esté tierno, cuela el caldo y reserva un litro y medio para la sopa. Prueba de sal: hasta ahora se ha salado poco a propósito, porque el embutido y la carne salan por su cuenta.
  9. Lleva ese caldo a ebullición, echa los fideos y cuécelos el tiempo que indique el paquete. Esa es la sopa: el primer vuelco.
  10. Escurre el repollo y saltéalo en una sartén con el aceite, los ajos laminados y el pimentón fuera del fuego, para que el pimentón no se queme.
  11. Monta la fuente del segundo vuelco: los garbanzos en el centro, las patatas y las zanahorias a un lado y el repollo al otro.
  12. Y la del tercero: la carne de ternera desmenuzada o en trozos, la gallina deshuesada, la panceta y el chorizo y la morcilla cortados en rodajas.
  13. Sirve en ese orden —sopa, garbanzos con verdura, carnes— que es lo que hace que un cocido sean tres platos y no uno.

Qué aportan los ingredientes

Composición de los ingredientes que hemos podido identificar en nuestra base de datos, por cada 100 g de cada uno. La media de los 12 ingredientes reconocidos es de 300 kcal por 100 g.

Ingrediente kcal Proteínas Grasas Hidratos Fibra
Aceite de oliva virgen extra 884 trazas 100 0 0
Cerdo panceta cruda 465 12,5 46,6 0,5 0
Pasta alimenticia cruda 352 12,5 1,45 70,9 5
Garbanzo seco crudo 334 19,3 6,3 49,2 15
Pimentón en polvo 329 14,8 13 38 20
Morcilla 323 11 30 3,2 trazas
Chorizo 322 27 23,1 1,9 0
Gallina entera cruda 230 17,3 18,1 0 0
Ternera costilla cruda 140 20 6,61 0 0
Ajo 117 3,94 0,23 24,3 1,2
Patata cruda 72 2,2 0,2 15,2 1,7
Zanahoria cruda 34 0,8 0,3 7 2,6

Estos son los valores por cada 100 g de ingrediente. Arriba tienes el cálculo ya hecho por ración, y si quieres cambiar las cantidades a tu manera puedes hacerlo en la calculadora.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en hacer cocido madrileño?

El tiempo total es de 3 h 30 min: 30 min de preparación y 3 h de cocinado.

¿Es difícil preparar cocido madrileño?

La consideramos de dificultad elaborada. Muchos pasos o varias técnicas: mejor con tiempo por delante. Lleva 14 ingredientes y se resuelve en 13 pasos.

¿Qué necesito para hacer cocido madrileño?

Además de los 14 ingredientes, la receta menciona: sartén, olla.

Consejos para que salga bien

  • El agua de remojo se tira siempre. Ni se aprovecha para cocer ni se guarda: es la que lleva los antinutrientes que hacen pesada la legumbre.
  • Si el agua de tu casa es muy dura, cuece con agua embotellada de mineralización débil. La dureza es la causa número uno de garbanzos que no ablandan.
  • La sal se añade al final. Con el embutido y las carnes dentro, un cocido salado al principio acaba siendo incomible.
  • Si sobra caldo, congélalo en raciones: es la base de cualquier sopa, de un arroz caldoso o de unas lentejas de la semana siguiente.
  • La pringá —desmenuzar las carnes y comerlas con pan— es la manera tradicional de aprovechar el tercer vuelco al día siguiente.
  • Un cocido está mejor de un día para otro, con dos salvedades: la patata se agría antes que el resto y la sopa hay que hacerla siempre en el momento, porque el fideo se hincha.

Los tres vuelcos y de dónde viene el cocido

El cocido no se sirve en un plato: se sirve en tres, y ese es su rasgo más característico. Primero la sopa hecha con el caldo de la cocción, después los garbanzos con las verduras, y por último las carnes y los embutidos. A cada uno de esos pasos se le llama <strong>vuelco</strong>, por el gesto de volcar la olla sobre la fuente, y el orden no es un capricho de servicio: es lo que permite que un mismo guiso dé de comer a mucha gente empezando por lo que más rinde y terminando por lo que menos hay.

La olla de legumbre, carne y verdura cocidas juntas es una idea antigua y común a media Europa, y en la península aparece con nombres y composiciones distintas según la zona: la escudella i carn d'olla catalana, el pote gallego, el puchero andaluz, la olla podrida castellana. Se suele emparentar el cocido con la <em>adafina</em>, el guiso judío de sábado que se dejaba cociendo desde la víspera, aunque esa filiación es una hipótesis histórica discutida y no un hecho cerrado.

Lo que sí está documentado es el papel que tuvo en Madrid: durante siglos fue el plato cotidiano de las casas modestas y, a la vez, el que ordenaba la semana. La olla se ponía por la mañana, daba de comer a mediodía y lo que sobraba se convertía al día siguiente en <strong>ropa vieja</strong> —las carnes desmenuzadas y salteadas con verdura— o en croquetas. Nada se tiraba, y esa economía es parte de la receta tanto como los garbanzos.

Hay una variante que merece mención por lo contraria que es: el <strong>cocido maragato</strong>, de la comarca leonesa de la Maragatería, se come al revés, empezando por las carnes y terminando por la sopa. La explicación que se repite es que así se aseguraba que lo más sustancioso se comiera primero, aunque sobre el origen de la costumbre hay varias versiones y ninguna definitiva.

Un apunte práctico que se deduce de todo lo anterior: el cocido es un plato de olla grande. Hacerlo para dos personas es posible pero no compensa, porque el caldo necesita volumen y tiempo para tener cuerpo. Sale mejor cocinar para seis y congelar, que es exactamente lo que hacían las casas donde nació.

Conservación y sobras

En la nevera, con los vuelcos separados y en recipientes tapados, aguanta tres días y gana de un día para otro. El caldo se congela muy bien hasta tres meses; los garbanzos con su caldo, también. Lo que no conviene congelar es la patata cocida, que al descongelar se vuelve harinosa, ni la sopa con el fideo dentro.

Esto son recomendaciones generales de manejo doméstico, no una pauta de seguridad alimentaria. Ante cualquier duda con un alimento, lo prudente es no consumirlo.

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